La columna de @KlayAlejandro #1.

Es lunes a las 7 de la tarde y estoy en el tren volviendo del trabajo. El tren está lleno y estoy incómodo y apretado. Adelante mío, una señora. A mis espaldas, un gordo con una remera de la CGT. El dilema está claro: ¿Me echo hacia adelante corriendo el riesgo de acercarme peligrosamente a la señora y ser una especie de Josh Primo del Ferrocarril Roca? ¿O me echo hacia atrás y me dejo apoyar por el señor sindicalista que transitaba tranquilamente su vuelta a casa con una lata de Brahma en la mano? Elegí la segunda opción, y decidí abrir Twitter (o X, como lo llaman Elon Musk y sus profetas del odio) para distraerme de mi realidad.

Lo primero que veo es un tuit de la cuenta oficial de mis queridos Golden State Warriors, que consistía en una foto de Jonathan Kuminga, una foto de Brandin Podziemski, y una frase que significa algo así como “no puedo esperar para vivir más momentos como estos”, que tranquilamente podría ser la descripción de una publicación de Instagram de un pibe de 17 años que acaba de tener su UPD y vomitar cantidades industriales de alcohol de baja calidad.

Un rato después, aparece otra publicación: fotos sonrientes de Andrew Wiggins y Gary Payton II (amigo de la casa, entrevistado en un ingles bastante precario por el staff de GSWL), con una frase totalmente cursi sobre cómo las sonrisas de Andrew y Gary nos hacen sonreír a todos (cabe aclarar que la ultima vez que Wiggins sonrió en la vida real fue en octubre de 2022, después de que logró meter dos tiros libres seguidos en un entrenamiento, 15 minutos antes de que Draymond Green le aplicara un correctivo a Jordan Poole por decirle cosas como “sos una carga para Curry” o “me empomé a más minitas de Michigan que vos”).

En fin, ¿Qué significa todo esto? Hay dos opciones.

Opción 1: no significa absolutamente nada, el CM de la cuenta oficial tiene que justificar el sueldo que cobra todos los meses y hace lo posible para mantener viva la cuenta en una época en la que no hay NBA, y los jugadores se dividen entre los que compiten en los Juegos Olímpicos (Curry y Gui Santos), los que están de vacaciones (el resto) y los que graban capítulos de un podcast (Draymond Green).

Opción 2: es una bajada de línea para que nos vayamos acostumbrando a la idea de que Podziemski, Kuminga, Wiggins y Gary van a seguir siendo jugadores de Warriors.

Lógicamente, que ellos se queden significa que podemos olvidarnos de la posibilidad de un hipotético traspaso que traiga a Warriors a la segunda estrella ofensiva que Mike Dunleavy pareciera estar buscando. El primer intento fue Paul George, pero los Clippers decidieron mandarlo a Philadelphia a compartir equipo con Embiid (que tiene más nacionalidades que series de Playoffs ganadas).

El segundo hombre apuntado (es una metáfora, Ja Morant no juega en Warriors) fue Lauri Markkanen. Parece accesible: no es una superestrella top, está en su último año de contrato y juega en un equipo que no tiene ninguna expectativa de competir. Sin embargo, está complicado. Danny Ainge, el genio malvado detrás de la estafa de los Boston Celtics a los Brooklyn Nets y actual dirigente de Utah Jazz, parece no estar dispuesto a dejarlo ir tan fácilmente, y pide que sí o sí se incluya en el traspaso a Podziemski, lo cual para Dunleavy es como vender a su hermano menor a una red de trata.

Los pronósticos de que se pueda resolver este traspaso no son muy alentadores, y todo parece indicar que es muy poco probable que Warriors logre incorporar a la segunda arma ofensiva que está buscando, salvo que aparezca en carpeta alguna otra alternativa. En ese sentido, ojo con Brandon Ingram, quien tiene varias virtudes que encajarían muy bien con la franquicia: jugador alto, versátil, excelente anotador, y por sobre todas las cosas con ojos achinados digno de un apasionado consumidor de marihuana, lo cual es una buena señal considerando que Steve Kerr es considerado por algunos expertos (Nick Young, campeón con Warriors, excelente tirador y gran fumador de maconha) como el mejor armador de porros de la NBA. Confiamos.

Las piezas necesarias para hacer un traspaso importante están, pero eso no significa nada. Yo soy alto, lindo, tengo ojos preciosos y aún así no me da bola nadie, así que nunca se sabe.  Mientras tanto, nosotros esperamos novedades, y desde Warriors Latam (que ya es prácticamente una PYME con muchos empleados) vamos a seguir informándolos de todo lo que pase, como siempre.

Gracias por leer, los quiero mucho.

Comentarios

  1. Que viva KlayAlejandro y su columna, espero la que sea dedicada a Kawhi 💛💙

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